No puede ser.. ¡Me han copiado!

Llego al coworking después de una salida inesperada y me encuentro a un compañero esperándome. “¡Mikel, Mikel tenía que estar contigo!”, me dice. Después soltó la bomba: “Te han copiado”. Me quedé mirándole expectante. “Pero, ¿que vas a hacer? Además le conoces..” Si, le conozco. Y no me ha pedido permiso para copiarme o inspirarse. Tampoco puede alegar desconocimiento. Sabía de mi obra y por tanto la ha copiado, o “versionado”, o me ha hecho un “homenaje”, o se “ha inspirado”, o ha hecho una “versión 2.0”, o lo que sea.

No, no voy a hacer nada al respecto. No me voy a poner en contacto con él. Tampoco voy a hacer un llamamiento en las redes sociales para coger antorchas y marchar hacia su casa hasta que deje el ratón en el suelo. Primero, por que me ha convertido en un clásico (clásico en el sentido de “Que se tiene por modelo digno de imitación en cualquier arte o ciencia”). Segundo, por que también he sido diseñador de música.

En otra época, juntaba notas en un orden más o menos armonioso, hasta conseguir una cadena de melodías que pretendía ser a una canción. Yo usaba instrumentos antiguos. No usaba ordenadores ni sintetizadores. Lo bueno de estos instrumentos, es que la nota que tocas no es siempre la misma, tiene matices. La misma nota en la misma guitarra tiene diferentes matices según quien la toque. La forma de la yema de tus dedos, la largura de tus uñas, tu fuerza, tu posición agarrando la guitarra, hacen que toques diferente.

Thin Lizzy es uno de los clásicos del Rock and Roll. Enterrada entra sus grandes éxitos como “Boys are back in town” o “Whiskey in the jar” está “Are you ready to rock”.

 Unos años Unas décadas más tarde, Rollins Band, quiso hacer una “versión” de la canción. Estimaban que no era suficientemente conocida como otros éxitos de Thin Lizzy. Hasta contaron con el guitarrista original, Scott Gorham, que les grabó su guitarra por encima, consiguiendo el inconfundible “sonido Thin Lizzy”.


La verdad que suena a Thin Lizzy, pero no es Thin Lizzy. Hay algo, que no se sabe que es. El cantante dice lo mismo, la batería hace lo mismo, pero no es lo mismo. La voz no tiene el mismo tono blues-ero, la batería no tiene esa ritmicidad… no es lo mismo.

Así que, no me importa que me copien. Lo que sea, siempre tendrá otras connotaciones, tendrá el significado que le quiera dar el que me haga “un homenaje”. Y aunque haga lo mismo, y diga lo mismo que yo, nunca será lo mismo. Eso sí, yo seré un clásico 😉 .